SATURNO
por Redacción
Las luces verdes y violetas que bailan en el cielo del norte inspiraron leyendas desde los pueblos nórdicos hasta las comunidades inuit. Para algunos eran espíritus; para otros, presagios.
Hoy se sabe que son partículas del viento solar que chocan con la atmósfera terrestre. Pero esa explicación no le quita encanto: viajar a verlas se convirtió en una de las experiencias más buscadas.
Los aficionados al cielo recomiendan elegir noches sin luna y lugares alejados de la ciudad.